lunes, 23 de agosto de 2021

LA PANDEMIA EN LA AMAZONIA PERUANA UN CLAMOR URGENTE

 

EL CHAMÁN PIETRO TANGOA DEL PUEBLO SHIPIBO KONIBO ATIENDE A UN PACIENTE CON CORONAVIRUS. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.

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La pandemia por el coronavirus llegó como un huracán a la Amazonía peruana y se extendió hacia las comunidades nativas que, desde antes de la llegada de este mal, enfrentaban grandes carencias en los servicios de salud.

UNA EMBARCACIÓN EN EL PUERTO DE PUCALLPA CON ESTÁNDARES SANITARIOS BAJOS Y SIN MEDIDAS DE DISTANCIAMIENTO SOCIAL. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.

Aunque los pueblos indígenas en Perú decidieron cerrar sus territorios en marzo de 2020 —desde el inicio de la pandemia— evitar que el virus llegue hasta las mismas comunidades nativas fue imposible.

Las cifras de contagios y muertes se empezaron a contar por miles. Se calcula que más de 14 000 personas murieron por COVID-19 en la Amazonía peruana, según reportes de la Red Eclesial Panamazónica (Repam).

EL CUERPO DE UNA PERSONA QUE PERDIÓ LA VIDA POR EL COVID-19 YACE EN LA COCINA DE UNA CASA EN PUCALLPA. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.


UNA PACIENTE CON CORONAVIRUS DESCANSA EN SU CASA EN LA COMUNIDAD NATIVA DE SANTA ROSA, EN UCAYALI. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.

La región amazónica de Ucayali fue una de las más afectadas por el coronavirus. De acuerdo con las cifras de la Sala Situacional de COVID-19 del Ministerio de Salud, 3064 personas han fallecido en Ucayali por el coronavirus desde el inicio de la pandemia.

UN PACIENTE RECIBE ATENCIÓN EN UN CENTRO DE SALUD IMPLEMENTADO POR EL COMANDO MATICO, UN GRUPO DE PERSONAS DEL PUEBLO SHIPIBO KONIBO QUE ATIENDE CON MEDICINA TRADICIONAL A LAS PERSONAS AFECTADAS POR EL CORONAVIRUS. FOTO: SEBASTIAN CASTAÑEDA.

Las imágenes de Ucayali fueron registradas en uno de los picos más altos de contagio del 2020. Y retratan la dura batalla contra el coronavirus en la ciudad de Pucallpa y dentro de las comunidades nativas San Francisco y Santa Rosa del pueblo shipibo konibo, así como en la comunidad de Yamino del pueblo kakataibo.

Las fotografías fueron tomadas en tres visitas a Ucayali en el primer año de la pandemia. La primera vez fue en julio de 2020, cuando el Perú aún atravesaba los peores momentos de una primera ola del coronavirus. Luego en enero y en marzo de 2021, cuando el país enfrentaba la segunda ola de contagios.

Los hospitales de Pucallpa saturados y el Cementerio General de Pucallpa colapsado fueron parte de la pesadilla que tuvo que enfrentar la población de la región amazónica de Ucayali. Y frente a las carencias de un sistema de salud que no podía darse abasto para atender a tantos pacientes, las comunidades nativas se volcaron a la medicina tradicional, a esas inmensas farmacias que guardan sus bosques, para contrarrestar así las deficiencias y ausencia de los servicios de salud.

UN MIEMBRO DEL EQUIPO DE RECOJO DE CADÁVERES DE PUCALLPA, DESINFECTA EL CUERPO DE UN FALLECIDO POR CORONAVIRUS. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.


UN HOMBRE CON CORONAVIRUS DESCANSA EN SU CASA LUEGO DE RECIBIR UN TRATAMIENTO EN BASE A HIERBAS. FOTO: SEBASTIAN CASTAÑEDA.

Ante el colapso del Cementerio General de Pucallpa, los entierros se trasladaron a las afueras de la ciudad, al denominado cementerio COVID-19 donde se enterraban a las víctimas de la pandemia. La cifra de fallecidos llegó a 60 personas por día en los momentos más críticos de esta emergencia sanitaria.


El pueblo shipibo konibo en Ucayali fue uno de los más golpeados por el COVID-19 en la Amazonía peruana. En mayo de 2020, apenas dos meses después de iniciada la pandemia, las comunidades nativas de esta etnia reportaban la mayor cantidad de contagios en la región, así como decenas de fallecidos.

Lo mismo les tocó vivir a las comunidades nativas del pueblo kakataibo, quienes tuvieron que despedir a Emilio Estrella, uno de sus más reconocidos líderes indígenas que falleció a los 96 años, víctima del COVID-19, los últimos días de julio del 2020.

EL ATAÚD DEL LÍDER INDÍGENA EMILIO ESTRELLA, DE 96 AÑOS, ES TRASLADADO A UN CEMENTERIO EN PUCALLPA. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.


EMILIO ESTRELLA FUE UN SABIO KAKATAIBO RECONOCIDO POR SU INTENSA LABOR EN LA PRESERVACIÓN DE SU LENGUA NATIVA. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.


EL LÍDER INDÍGENA KAKATAIBO EMILIO ESTRELLA FALLECIÓ VÍCTIMA DEL CORONAVIRUS. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.

Estrella fue un sabio del pueblo kakataibo reconocido como Personalidad Meritoria de la Cultura por el Ministerio de Cultura, en 2019, por su intensa labor en el rescate y protección de su lengua nativa.

Las imágenes fueron registradas en la comunidad de Yamino, donde vivía Estrella, y muestran a su familia y demás pobladores indígenas durante el entierro del sabio indígena peruano.

UN GRAN CEMENTERIO EXCLUSIVAMENTE PARA LAS VÍCTIMAS DE LA PANDEMIA EXISTE EN PUCALLPA. EN CADA UNA DE LAS ZANJAS QUE MUESTRA ESTA IMAGEN CABEN CUATRO ATAÚDES. FOTO: SEBASTIAN CASTAÑEDA.

En medio de la tragedia vivida en Ucayali, un grupo de jóvenes shipibos en Pucallpa y Yarinacocha se organizó para atender con medicina tradicional a los indígenas que iban cayendo enfermos.

Así nació el Comando Matico, un grupo de diez personas que se dedicó a tratar a los pacientes de COVID-19 con plantas medicinales, como el matico, para aliviar los síntomas del mal.

El Comando Matico estableció un centro de atención donde albergaba a los enfermos por el coronavirus, además que visitaba comunidades y asentamientos humanos para llevar la medicación elaborada con plantas medicinales en base al conocimiento y las tradiciones de sus abuelos.

EL CHAMÁN PIETRO TANGOA DEL PUEBLO INDÍGENA SHIPIBO KONIBO REALIZA UN RITUAL PARA TRATAR A LOS ENFERMOS POR CORONAVIRUS QUE SON ATENDIDOS POR EL COMANDO MATICO. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.

La atención de los pacientes y los rituales y tratamientos aplicados a quienes superaban la enfermedad o aún padecían las secuelas del virus fueron retratadas para este especial.

EL CHAMÁN PIETRO TANGOA DE LA NACIÓN SHIPIBO KONIBO REALIZA UN RITUAL COMO TRATAMIENTO DE LA PANDEMIA DEL COVID-19. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.


POBLADORES DE LA NACIÓN KAKATAIBO LLORAN DURANTE EL VELORIO DEL LÍDER INDÍGENA EMILIO ESTRELLA, QUIEN FALLECIÓ A LOS 96 AÑOS POR LA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.


ENTIERRO EN EL CEMENTERIO SAN PABLO DE TUSHMO, EN PUCALLPA, UCAYALI. FOTO: SEBASTIÁN CASTAÑEDA.

Las imágenes fueron registradas en julio 2020 y en enero y marzo 2021.

El artículo original fue publicado por en Mongabay Latam

martes, 27 de julio de 2021

 


LA ESPIRITUALIDAD  INDIGENA MUCHO POR APRENDER.

En el diálogo entre la teología espiritual y la antropología, el término «espiritualidad» se identifica como una determinada actitud del hombre para afrontar la finitud y la radicalidad de la existencia humana haciendo referencia a ciertos valores profundos y vitales que impulsan su pensar, sentir y actuar[1]. Desde este punto de vista, la espiritualidad se convierte en un área que contiene todo aquello que puede asociarse no solo a la religión o a la trascendencia, sino también al deseo de bienestar, pudiendo describirse como un modo de afrontar cuestiones y preocupaciones antropológicas para llegar a una vida cada vez más rica y más auténticamente humana. Así pues, en su sentido más amplio, la espiritualidad se refiere a cualquier valor religioso o ético que se concretice como una actitud o un espíritu del cual broten las acciones humanas.

Esta es la opinión de estudiosos de teología espiritual[2], que sostienen que el concepto de espiritualidad no se limita a ninguna religión en particular, sino que se aplica a cualquier persona o grupo que tenga una creencia en lo divino o trascendente y que modele su estilo de vida sobre la base de sus convicciones religiosas. En este contexto, del mismo modo en que hablamos de espiritualidad cristiana, zen, budista, judía y musulmana, podemos hablar también de «espiritualidad indígena».

Pero ¿de qué indígenas hablamos? Como ya lo da a entender el título de este artículo, nuestra reflexión se concentra en las poblaciones indígenas de la Amazonía y, entre ellas, en aquellas que, en particular, están en territorio brasileño, los denominados «indios» del Brasil, que actualmente son cerca de 900.000, pero cuyo número al comienzo de la colonización portuguesa se estimaba en 11 millones.

Además, estos pueblos originarios se encuentran en la denominada «Amazonía Legal» (que comprende nueve estados brasileños) y están constituidos por 305 grupos étnicos con 274 lenguas distintas, según los datos oficiales del Gobierno.                                                                                                 Teniendo en cuenta esta gran diversidad de grupos étnicos, comprendemos de inmediato que cuando hablamos de espiritualidad indígena es siempre mejor expresarse en plural, en el sentido de que cada etnia tiene su propio modo de vivir esa dimensión espiritual y de establecer su relación con el mundo, aunque es posible reconocer entre ellas muchos puntos en común.                                                                                         Algunas características de las espiritualidades indígenas de la Amazonía   

Tal como sucede en otras culturas antiguas, también la cultura indígena cree en las divinidades. Los indígenas que viven en Brasil y en la Panamazonía tienen una herencia mitológica que permanece viva.            Según Danilo Cezar Cabral[3], en la época de la llegada de los colonos europeos, los pueblos indígenas que vivían en lo que hoy es el territorio de Brasil tenían un rico y variado panteón de divinidades, todo él en estrecha conexión con las fuerzas de la naturaleza. Aparte de los tupíes y guaraníes —dos de los grupos más importantes—, los yanomamis, los araras y muchos otros pueblos han dejado una herencia mitológica que permanece viva entre los indios de Brasil. Veamos ahora algunas de estas divinidades[4].

Tupã, el gran «Espíritu del trueno», es el creador de los cielos, de la tierra y de los mares, como también del mundo animal y vegetal. Aparte de enseñar a los seres humanos la agricultura, el artesanado y la caza, él dio a los chamanes el conocimiento de las plantas, de las hierbas medicinales y de los rituales de curación.

Jaci, hija de Tupã, es la diosa de la luna y guardiana de la noche. Es responsable de la reproducción, tiene el don de suscitar la nostalgia de los guerreros y cazadores, de modo que regresen a casa y cuiden de sus familias.

Guaraci, hermano y marido de Jaci, es el dios del sol, el guardián del día, que ayudó a su padre Tupã a crear todos los seres vivientes.

Sumé, dios de las leyes y de las reglas, enseñó a los indios cómo cocinar la mandioca y utilizarla en la vida cotidiana.

Akuanduba es una divinidad de la tribu de los araras. Es famoso por haber hecho sonar su flauta para traer orden al mundo. Se cuenta que una vez arrojó a toda una tribu al mar para ver si habían aprendido la virtud de la obediencia. Los que sobrevivieron debieron aprender a dar un nuevo curso a su existencia. 

Yebá bëló, «la mujer que apareció de la nada», era responsable de la creación del universo. Desde su morada de cuarzo era capaz de dar vida a los seres humanos con una simple hoja de coca (ipadu), que masticaba cada día. 

Wanadi, dios del pueblo iecuana, que vive en la frontera entre Brasil y Venezuela, es recordado en un mito que dice que el Sol primero había creado tres seres vivientes para habitar el planeta. Solo Wanadi nació perfecto, mientras que los otros dos hermanos fueron creados con deformidades, representando los males presentes sobre la tierra (hambre, enfermedad y muerte).

Ya en la descripción de cada divinidad de los pueblos originarios de la Amazonía podemos entrever que su espiritualidad se caracteriza por la relación natural y cultural entre los indios y la selva, los ríos, la tierra, los animales, en una intrincada red de reciprocidad.

En efecto, los indígenas sienten y ven la naturaleza como algo que es ajeno a su existencia, pero como parte de su sociedad y de su cultura, como una extensión de su cuerpo personal y social[5].

Para los primeros pueblos de la Amazonía, la naturaleza es un sujeto viviente y lleno de intencionalidad, no algo objetivo, mudo y sin espíritu. La naturaleza habla, y el indígena amazónico comprende su voz y su mensaje. Por eso él la escucha y se adecua siempre a ella en un complejo conjunto de relaciones e interrelaciones, mediante las cuales procura establecer un equilibrio sociocósmico y una integración dinámica.

Por otra parte, en sus rituales milenarios los nativos amazónicos buscan una conexión armónica con la Madre Tierra —Pachamama— y con su mundo espiritual[6].

Para ellos, en la selva están los espíritus que pueden ser aliados o adversarios, que deben ser aplacados o instigados. Se puede entrar en el mundo de los espíritus a través de sueños o de visiones.

 Por medio del sueño se habla con los antepasados, entidades familiares y míticas, se puede conocer el origen de las cosas, cómo curar las enfermedades y dominar las fuerzas mágicas que constituyen la naturaleza.

Por lo tanto, para el pueblo de la selva amazónica Dios no es una realidad a explicar, sino que tiene que ver con la sabiduría religiosa que se torna en resistencia, coexistencia con el cosmos y con la naturaleza[7]. Hay innumerables imágenes para describir la experiencia de lo trascendente, tanto para relatar el origen como para ilustrar la condición humana y los acontecimientos.

No se trata de una búsqueda de interpretación racional de la experiencia, sino de la experiencia cotidiana de la vida que se expresa después de manera simbólico-mítica[8].

En el vocabulario de los indios hay términos distintos para designar lo sagrado y lo divino. Ellos tienen un lenguaje muy rico para indicar el misterio. En este sentido, y en general, puede hablarse de un núcleo teológico-espiritual que, más específicamente, a causa de su punto de partida puede denominarse «teocosmología» o «cosmoteología»[9].

 En efecto, la espiritualidad indígena está fuertemente marcada por una mística cosmológica, como demuestra el estudio sobre la etnología indígena realizado por el sociólogo Benedito Prezia[10].  El cosmos, la naturaleza, la comunidad y el sentido de interdependencia con todos los seres son características fundamentales de tales tradiciones.

  Estos mitos indígenas brotan de la trascendencia de la humanidad individual y colectiva y tienen un impulso vital que se revela en la experiencia mística, en la paz interior y en la interacción con lo simbólico. Para estar en relación con la trascendencia, las poblaciones indígenas panamazónicas crean sus mitologías como fuente de espiritualidad y expresión de la trascendencia de su humanidad y de su vínculo con lo que es terreno, material. El mito es el medio para dar significado y objetivo a su vida en este mundo[11].

Además, las espiritualidades indígenas son marcadamente sapienciales, es decir, enseñan la sabiduría de vivir en armonía con la naturaleza. Esta última, en su exuberancia, se torna en la base para la apertura del corazón a lo trascendente, a la generosidad y a la gratuidad en la relación con los demás seres que habitan la selva. El niño indígena aprende desde su infancia estas virtudes, contemplando y retornando al seno de la Madre Tierra, con la cual interactúa constantemente.Elementos como estos se convierten en fundamento de la espiritualidad indígena de la Amazonía, como una suerte de ecoespiritualidad o ecoteología.

El «modus vivendi» de los indios amazónicos

Como la visión religiosa de las poblaciones indígenas se basa en un imaginario mítico y utópico, complejo y heterogéneo, la explicación de los orígenes marcados por el mal se entrelaza con las utopías de una vida concreta feliz. Esta visión mitológico-espiritual del mundo desarrolla la función fundamental de dar un sentido y de resolver los problemas de la existencia. Esto está presente en el modus vivendi de la comunidad indígena, donde muy raras veces se verifican casos de homicidio, violación, niños de la calle, prostitución o cualquier otra forma de injusticia social. Por otra parte, la alegría, el buen humor, la indiferencia frente a la acumulación inútil de bienes y el respeto hacia las demás criaturas de la selva forman parte de la ética indígena.

 Escuchemos ahora el relato de un misionero que trabaja desde hace varios años entre los indios de la Amazonía: «Muchas veces encontramos en distintas aldeas mujeres indígenas que, además de amamantar a su bebé, daban de mamar también a una cría de mono, o de ciervo, o de jabalí… Una señora Kokama, que amamantaba a una cría de venado, con paciencia y cariño nos ofreció su palabra sabia para que entendiéramos: “mi marido salió temprano a cazar con otros cazadores de la aldea. Lo único que encontraron fue una mamá venado con su cría. La tuvieron que sacrificar porque era tarde y tenían que traer algo para comer. Si hubieran encontrado algún otro animal, no habrían sacrificado a la mamá venado. Pero también trajeron a su cría. No la abandonaron. Porque igual que la mamá venado se sacrificó para alimentar a mis hijitos, yo tengo que alimentar a su hijito para que mañana, mis hijitos y sus hijitos continúen ayudándose”»[13].

Este ejemplo muestra cómo el objetivo al que apuntan los indígenas es una vida en plena armonía con la selva —y con su fauna y flora—, que ellos consideran un lugar sagrado y lleno de símbolos espirituales. Por tanto, estas poblaciones indígenas terminan desarrollando una función clave para preservar la naturaleza, desde el momento en que protegen la integridad de las tierras sagradas en las que viven, buscando obstaculizar a los taladores, a los buscadores de oro, a los grileiros[14], o sea, a todos aquellos que consideran la selva solo como fuente de ganancias, que se obtienen explotando de forma predatoria su riqueza. Y como la mayor amenaza para las especias vivientes es el deterioro de su medioambiente, el papel que estos pueblos indígenas desarrollan como defensores de la biodiversidad amazónica es fundamental.

 ¿Qué puede enseñarnos la espiritualidad indígena de la Amazonía?

La espiritualidad indígena se basa en la experiencia de los pueblos de la selva: sus mitos, sus rituales y su modo de relacionarse con la naturaleza. El contacto y el diálogo con la espiritualidad indígena nos ofrecen la oportunidad de comprender su importancia en la preservación de la vida en nuestro mundo, amenazado y a menudo angustiado por la ausencia de significado existencial y religioso, y en el cual el hombre se convierte en un predador del medioambiente[15].

El lenguaje sapiencial presente en las narraciones mitológicas indígenas nos ofrece algunas enseñanzas que deberíamos aprender frente a las actuales amenazas medioambientales, como, por ejemplo, la de no concebir a la Madre Tierra como algo inerte, con recursos ilimitados e inagotablemente disponibles para nuestras exigencias. Por el contrario, la tierra debe verse como una criatura viviente, como la madre de todos los biomas y ecosistemas, que debe ser respetada en su totalidad. En efecto, los ritos indígenas evocan siempre el respeto por la creación. Así, en algunas tribus amazónicas, si se echa abajo un árbol se celebra una ceremonia de disculpas para salvar la alianza de amistad, demostrando la necesidad de una relación armoniosa con la vida en toda su biodiversidad.

Hoy, mientras crece cada vez más la conciencia de que es esencial crear una nueva visión del mundo para salvar el planeta, sabemos que las religiones tienen una gran responsabilidad en este proceso porque «han asumido un papel protagónico para ayudar a tomar conciencia de las implicaciones de la cuestión ecológica»[24], ayudando al ser humano a adoptar una nueva visión del cosmos que lo haga más consciente de la dimensión divina presente en las criaturas y capaz de renovar su compromiso por la conservación de la «casa común».

En todo esto estamos convencidos de que la espiritualidad indígena de los pueblos originarios de la Amazonía tiene una contribución enorme .

sábado, 24 de abril de 2021

DENUNCIADOS POR DEFENDER UN RIO CAJAMARCA PERU

 Juzgado de Cajamarca falló a favor de empresa minera informal que los denunció por presunta difamación.

 Los defensores ambientales Rosas Duran Carrera y Arnulfo Soria Dilas fueron condenados por el delito de difamación a favor de la empresa minera informal Pauco Dorado E.I.R.L.

El Juzgado Penal Unipersonal de Cajabamba, en la región Cajamarca, les impuso siete meses de pena privativa de libertad suspendida y un pago de 80 000 soles por reparación civil.

Los defensores habían informado en una asamblea que el agua proveniente de Huayta el Pauco estaba contaminada; sin embargo, para el juzgado, no lograron demostrar la veracidad de sus afirmaciones.

El área legal de Grufides, organización que trabaja por la justicia ambiental y derechos humanos, señala que el juzgado no tuvo en cuenta la ausencia de malicia de los informantes, amparada bajo ley.

Defensores sin defensa

Rosas Duran es presidente de las Rondas Campesinas de Campo Alegre, distrito de Eduardo Villanueva-San Marcos.

Mientras que Arnulfo Soria es agricultor y poblador del caserío de Chirimoyo, ubicado en el distrito de Cachachi- Cajabamba, en Cajamarca.

Ambos participaron en la Asamblea del 28 de agosto del 2019, convocada por el Frente de Defensa de los intereses del río Cajamarquino, donde denunciaron el color amarillento del agua.

Ante estos hechos, la empresa minera informal Pauco Dorado E.I.R.L. inició un proceso de querella contra los defensores.

Ahora, el juzgado les ha dado la razón señalando que la empresa se dedicaría únicamente a la extracción de minerales que no requiere uso de químicos

Además, de la sentencia se desprende que los defensores debieron presentar su denuncia formalmente ante autoridades, y no a través de una asamblea.

Apelarán a sentencia

Los abogados Fátima Horna y Ricardo Pablo de Grufides consideran que la resolución debe ser revocada, por lo que anunciaron que prepararán la apelación.

Aluden a que el suceso limita la libertad de información en asuntos de interés público, tal como ha sido reconocido por una sentencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Dicha sentencia (caso Álvarez Ramos vs. Venezuela), sostiene que la protección a la honra o reputación sólo debe garantizarse a través de sanciones civiles en determinados casos.

Por ejemplo, en los casos en que la persona ofendida sea un funcionario público o una persona pública o particular que se haya involucrado voluntariamente en asuntos de interés público.

Además, dicha sentencia indica que las sanciones deberían limitarse a ser civiles y no penales, ya que esta última “puede constituir un medio de censura indirecta dado su efecto amedrentador”.

Los abogados de Grufides también señalaron que la sentencia emitida contra los defensores ambientales de Cajamarca recuerda lo ocurrido con la reconocida defensora Lucila Pautrat.

Recientemente, esta defensora de los bosques de la Amazonía que venía denunciando las actividades ilegales en la selva peruana, también fue sentencia por difamación.

El método de causar temor a quienes denuncian actividades ilegales por defender la naturaleza es común en Perú, donde tan solo en 2020 fueron asesinados cinco defensores ambientales.

Cabe mencionar que Perú no brinda protección especial a quienes cuidan los bosques o ríos, disposiciones que sí están estipuladas en el Acuerdo de Escazú.

No obstante, este país decidió no ratificar dicho tratado ambiental que hoy 22 de abril entra en vigor en los 12 países de América Latina y el Caribe que lo ratificaron

domingo, 28 de febrero de 2021

LA LEY PRINCIPAL PARA LOS PROBLEMAS DEL MEDIO AMBIENTE

 



El presente artículo analiza las propuestas formuladas por Marco Araa Zegarra, candidato presidencial del Frente Amplio, en una entrevista ofrecida a Servindi, que en las próximas semanas intentará entrevistar a diversos candidatos para conversar sobre temas como pueblos indígenas, conflictos sociales, interculturalidad y políticas ambientales.                                   

La entrevista completa se encuentra en el video adjunto, y este artículo examina algunos temas específicos abordados durante la conversación como convertir a la naturaleza peruana en un sujeto de derechos, la elaboración de una economía post-extractivista y la reforma al modelo de consulta previa en el Perú

La entrevista fue realizada por José Carlos Díaz, colaborador de Servindi desde el 2014 y actualmente candidato doctoral de Estudios Culturales y Literarios con enfoque América Latina en Rutgers University.

Marco Arana: "Hay que constitucionalizar los derechos de la naturaleza"

Por José Carlos Díaz*

 En el marco de la campaña electoral, Servindi entrevistó al candidato presidencial del Frente Amplio (FA), Marco Arana. El excongresista y activista ambiental formuló algunas ideas como reelaborar la constitución e incluir a la naturaleza como sujeto de derecho, una experiencia similar a las que tuvieron las reformas constitucionales de Ecuador y Bolivia durante los primeros años de las presidencias de Rafael Correa y Evo Morales, respectivamente.

Hay que constitucionalizar los derechos de la naturaleza

 

A lo largo de la entrevista Arana explicó que esta medida se desarrollaría en paralelo con una reforma en el sistema de representación nacional, en el que espera reservar el 30% de los espacios parlamentarios para las poblaciones originarias a través de la creación de un Distrito Electoral Indígena. Aunque bien intencionadas, considero que es compleja la propuesta de Arana en un país donde reformas menores como la electoral y la del sistema universitario tardaron más que cinco años de periodo gubernamental.

Una reforma de este tipo implicaría, además, un respaldo parlamentario que, hasta el momento la candidatura del FA no estaría consiguiendo. Si bien es cierto, ninguna candidatura asoma con tener la mayoría absoluta, entre ellas la de Arana no ha logrado entrar entre las cinco primeras a menos de dos meses de las elecciones.

¿Un modelo post-extractivista?

Como lo ha hecho a lo largo de su carrera, Arana propone que el Perú deje de lado el modelo económico que prioriza la extracción y exportación de recursos naturales. Aunque no ahonda en cuáles serían las industrias que reemplazarían a las extractivas (minería, tala, petróleo, pesquería), propone un modelo de desarrollo alternativo en que el que el sentido occidental de pobreza no sería el principal objetivo. Al respecto Arana dice: “Propongámonos crecer a 3% o 4%, ya sé que dirán que con eso saldremos de la pobreza en 30 años, pero ¿qué es salir de la pobreza?”.

Lo que nosotros planteamos es que la diversificación de la economía implica salir del modelo extractivista y del modelo primario exportador

 

Aunque considero que, en efecto, es necesario interpelar a los paradigmas occidentales de desarrollo cuando se trata de generar políticas públicas sobre los pueblos indígenas, mi suspicacia nace ante la falta de experiencias exitosas de este modelo. Por nombrar a dos países que lo intentaron, Ecuador y Bolivia tuvieron que volver a recurrir a la extracción de recursos para lograr un balance fiscal que sostenga sus políticas sociales.

Por citar un ejemplo, recordemos lo que intentó el expresidente ecuatoriano Rafael Correa con los pueblos indígenas del Parque Nacional Yasuní. Por aquel entonces, la industria alternativa fue el mercado de carbono, aunque, tras no recaudar lo esperado, Correa abrió el parque a la extracción de petróleo, retrocediendo en su intención inicial de construir, como pretende también Arana, un modelo post-extractivista. Consultado sobre este caso en particular, el candidato del FA dijo lo siguiente:

Correa viene del modelo extractivista. No olvidemos que Correa es subsidiario de la visión occidental del desarrollo que también está presente en la teorización del marxismo que apunta hacia la redistribucíon de la renta como objetivo fundamental, no hacia una nueva relación de la economía, la naturaleza y la sociedad, y el reconocimiento del Estado plurinacional”.

Una consulta previa… y legislativa

Arana ha sido siempre crítico de la modalidad con que se implementó la consulta previa en el Perú, así como, por ejemplo, la exclusión de las comunidades campesinas de este derecho frente a proyectos de inversión que se generan en sus entornos. El cambio más drástico que plantea Arana en este ámbito es la extensión de la consulta no solo a las comunidades afectadas, y la posterior decisión ejecutiva del Gobierno de turno, sino al involucramiento del Parlamento. Arana lo llama “consulta previa legislativa” y lo explica así:

MA: Extender el tema de la consulta previa no a la toma de decisiones del Ejecutivo, sino extenderlo a la toma de decisiones del Legislativo. Un Legislativo que tenga una representación proporcional a su existencia demográfica (indígena y campesina). Estamos hablando de que más bien fortalecemos los mecanismos de consulta previa, no que tenemos una consulta previa como en este caso sometida al Viceministerio de Cultura [Nota de edición: En realidad Arana se refiere al Viceministerio de Interculturalidad] que es muy débil para negociar sometida a lo que ya decidió el Ministerio de Energía y Minas o a lo que ya decidió el MEF, y lo que tienen que hacer es adecuar la consulta a los objetivos de política económica.

JCD: Entiendo su propuesta, pero me genera una duda la participación del Legislativo porque usted conoce mejor que nadie la ligereza con que se toman algunas decisiones en el Congreso. ¿Cómo creer que la intervención del Congreso fortalecería la consulta previa y no la complicaría más?

MA: Pero, por eso mismo estamos hablando dentro de la reforma del Estado, el reconocimiento de la participación directa. No estamos hablando de la representación de los pueblos (indígenas y campesinos) por terceros, estamos hablando de su propia representación.

Comentarios finales

Desde un punto de vista crítico hacia el paradigma de modernización que ha asumido el Estado peruano con la liberalización de su economía a fines del siglo XX, las propuestas de Arana tienen sentido histórico. Abordan deudas sociales con sectores subalternizados dentro de la propia sociedad peruana (indígenas y campesinos), aunque me quedan dudas sobre cómo espera implementarlas en la práctica. En primera instancia, sus medidas no me parecen políticamente realizables.

Aunque en algún momento de la entrevista (ver video) elabora su idea de incorporar un enfoque de Buen Vivir en las políticas públicas, propone que el Estado peruano sea, junto con las comunidades indígenas y campesinas, co-propietario de los recursos naturales del subsuelo en territorio peruano, algo que sospecho no sintonizaría con todas las formas de Buen Vivir que existen en los Andes y Amazonía. Desde mi punto de vista, esto llevaría a Arana a incurrir en un modelo neo-desarrollista en el que solo cambiarían las reglas de distribución, algo como lo que él mismo atribuye a Rafael Correa, implosionando sus propias intenciones post-extractivistas.

De todos modos, es necesario reconocer que el plan de gobierno de Arana es de los pocos que dedica una porción significativa de propuestas a atender la deuda histórica del Estado peruano con las poblaciones indígenas y campesinas, así como ofrece un plan claro en materia de políticas ambientales.   Tomado de SERVINDI

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José Carlos Díaz es periodista y académico. actualmente es candidato doctoral de Estudios Culturales y Literarios con enfoque América Latina en Rutgers University.

domingo, 21 de febrero de 2021

50 AÑOS DE UNA ORGANIZACION INDIGENA EJEMPLAR - EL CRIC

 


El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), una de las organizaciones pioneras y claves del movimiento indígena de Colombia y el Abya Yala, se apresta a celebrar 50 años de trayectoria ejemplar.

Nos referimos a una organización tejedora de la vida, de la lucha y la resistencia milenaria de los pueblos indígenas en Colombia y en el continente.

Sus 50 años de vida política organizativa se fundamentan en los principios de unidad, tierra, cultura y autonomía, la cual avanza en su caminar hacia la consolidación del Buen Vivir en los territorios colectivos.

Del 19 al 24 de febrero realizarán un conjunto de actividades de conmemoración en el territorio de las 127 autoridades del Consejo Regional Indígena (CRIC - Nacional), vereda el Pital- Monterilla (Sat Tama Kiwe).

Se trata de una ocasión especial para revalorar el aporte histórico y estratégico de una organización originaria que lidera procesos y abre caminos para la defensa de la vida, el territorio, la democracia y la paz.

Programa especial de conmemoración 

El CRIC prepara un programa especial de conmemoración centrado en el diálogo de saberes, tanto desde una mirada interna como externa.

Se desarrollarán ponencias, exposiciones, recorridos en espiral por la línea de tiempo durante cada una de las cinco décadas de resistencia.

También se desarrollarán actos culturales y artísticos de poesía, danzas, grupos de chirimías, obras de teatro, documental y película.

Luego de la instalación de la Consejería Mayor el día central se rendirá homenaje y reconocimiento a las Mayoras y Mayores y a quienes ofrendaron sus vidas en los procesos de lucha y resistencia.

De igual modo a la mujer como fuente vida y resistencia, a la Guardia Indígena, jóvenes, ejecutivos y exconsejeros del CRIC, cabildos, zonas adscritas así como a los invitados especiales y colaboradores del CRIC.

El programa culminará con un concierto nacional e internacional “Por la Vida y paz, el territorio y la democracia”.


Origen del CRIC

El Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) es una asociación de autoridades indígenas a la cual pertenece el 90 por ciento de los cabildos y comunidades indígenas del departamento del Cauca, Colombia.

Fue fundado en Toribío el 24 de febrero de 1971, como una federación de siete cabildos e igual número de resguardos indígenas.

En la actualidad está constituido por ciento quince cabildos y once asociaciones de cabildos de los pueblos Nasa, Guambiano, Totoroez, Polindara, Guanaco, Kokonuko, Kisgo, Yanacona, Inga y Eperara, agrupados en nueve zonas.

En su evento de constitución se nombra el primer Comité Ejecutivo, pero no pudo funcionar debido a la represión de los terratenientes y la poca organización en la época.

En setiembre del mismo año se realizó en Tacueyó el Segundo Congreso del CRIC, en donde se definieron los puntos del programa político cuyas exigencias constituyeron el eje del  movimiento.

Programa inicial de siete puntos del CRIC:

Adoptado en el segundo congreso, en septiembre de 1971:

1. Recuperar las tierras de los resguardos.

2. Ampliar los resguardos.

3. Fortalecer los cabildos indígenas.

4. No pagar terraje.

5. Hacer conocer las leyes sobre indígenas y exigir su justa aplicación.

6. Defender la historia, la lengua y las costumbres indígenas.

7. Formar profesores indígenas.

A estos puntos el CRIC agregó otros tres en congresos posteriores:

10. Fortalecer las empresas económicas y comunitarias.

11. Defender los recursos naturales y ambientales de los territorios indígenas.

12. Fortalecer la Familia.

En el segundo congreso se retomaron las enseñanzas de líderes históricos como La Gaitana, Juan Tama y Manuel Quintín Lame, con lo cual las comunidades indígenas fortalecieron su unidad y perspectiva de lucha.

La primera exigencia fue lograr la aplicación de la Ley 89 de 1890 a la luz de los puntos de la Plataforma de Lucha del Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, adoptado en 1971

Fundación de la ONIC

La fundación de la ONIC resulta del proceso de reorganización autónoma del movimiento indígena en Colombia iniciado por los tres pueblos constituyentes del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) en la década de 1970.

El proceso fue apoyado por líderes de los pueblos Arhuaco, Kogui, Sikuani, Emberá, Cañamomo, Pijao, Pasto y de varios pueblos amazónicos.

Estos pueblos buscaban darle una identidad sólida al movimiento indígena, empezando por la denuncia de la violación a sus derechos por parte del gobierno colombiano, a través del periódico Unidad Indígena

Tomado de  SERVINDI  


jueves, 4 de febrero de 2021

CURSO DE COSMOVISION ANDINA SABERES ANCESTRALES PARA EL MUNDO DE HOY


 




Ultimos Momentos del Curso Virtual de Cosmovision Andina de Libre Participacion Organizado por CEANA Comunidad Espiritual Andino Amazonica.

.Para agradecer a quienes nos brindaron su digna atencion..Ahora podemos estar convencidos que nuestros antepasados no solo nos dejaron grandes obras, tambien importantes enseñanzas , que pueden aun ser aplicables al mundo moderno para nuestro Bienestar.

 Entonces solo les pedimos levantemos nuestra Voz, para decir con nuestro Amauta J.M.Arguedas "Kashkaniraqmi" Aun somos , aun estamos,aun podemos 

2021 DC 5,524 Era Andina............

Temas Expuestos: El Chaupin,la Bi particion,La Triparticion,la Cuatriparticion,Los 3 y 4 Mundos,las 3 Comunidades,El Altar del Coricancha,Los Codigos Tumpa,ejercicios Psico Fisicos andinos,La Vigencia de la Espiritualidad Andina,La Medicina Tradicional ,El Allin Kawsay ,el Buen Vivir , propuesta de Vida de los Pueblos Andinos