viernes, 21 de agosto de 2020

SIN DERECHO A TENER DERECHOS PUEBLOS INDIGENAS AMAZONICOS

 


El defensor adjunto de conflictos sociales, Rolando Luque, declaró a “El País” que en abril de 2019 la Defensoría del Pueblo registró la plataforma de lucha de las comunidades cercanas al Lote 95. Dijo: “Los pedidos son principalmente dirigidos al Estado: sobre construcción de establecimientos de salud, instalación de energía eléctrica, entre otros. Pero no se han dado pasos concretos en ese plan de cierre de brechas anunciado por el ex primer ministro Vicente Zeballos” (1).

El propio sector extractivo lo admite: “Reconocemos que el actual contexto de pandemia que se vive en el país ha puesto en evidencia las limitaciones y deficiencias que existen en la región en el sector salud; en especial en las poblaciones alejadas de la región Loreto” (2).

El portal Mongabay por su lado, reconoció que “las comunidades indígenas exigen a la empresa PetroTal y al gobierno la instalación de los servicios básicos en sus localidades, pues hasta el momento carecen de luz permanente y una red de agua potable. También solicitan que se mejoren las condiciones de los servicios de salud, sobre todo con la situación que se vive actualmente en la Amazonía por la pandemia del COVID-19”(3). lo que la población indígena exigía en Bretaña eran y son condiciones dignas mínimas de existencia

Como se aprecia, lo que la población indígena exigía en Bretaña eran y son condiciones dignas mínimas de existencia. Lo que los pueblos indígenas exigen no solamente es la protección de los derechos sociales (derecho a la salud, propiedad, el derecho a vivir en un medio ambiente adecuado, etcétera); sino el derecho a contar con un Estado que proteja sus derechos, ser considerados y, sobre todo, ser tratados como ciudadanos. 

“El derecho a tener derechos” de los pueblos indígenas

Los pueblos indígenas que viven en territorios lejanos y apartados se encuentran en una situación de permanente vulnerabilidad a nivel de sus derechos, debido a que no cuentan con instituciones que los hagan valer. Éstos carecen de aquello que Hanna Arendt llamaba el “derecho a tener derechos”; es decir, “el derecho a vivir en una comunidad política en donde se reconozcan y protejan tales derechos (4). Arendt tenía en mente a los Estados totalitarios; no obstante, la vulnerabilidad en sus derechos también ocurre no solo cuando hay un Estado fuerte (totalitario), sino cuando hay un Estado débil, es decir, cuando no hay institucionalidad estatal capaz de hacerlos cumplir. Como señala Mauricio Rodriguez, “la dignidad y los derechos están en peligro no solo cuando el Estado es demasiado fuerte, sino cuando el Estado es demasiado débil, cuando éste ha perdido su capacidad de hacerlos valer” (5).

  • El “apartheid estatal” en el que viven los pueblos indígenas

Mauricio Rodríguez (6) utiliza el concepto de “apartheid institucional” para señalar lo que ocurre en amplias zonas del territorio nacional, donde el Estado o no existe o donde su presencia es muy débil y, como resultado, las poblaciones que habitan esos territorios – en nuestro caso los pueblos indígenas – resultan discriminadas por el hecho de que sus derechos no son reconocidos ni protegidos.

Como bien precisa este autor, la palabra apartheid tiene un fuerte significado discriminatorio y esto se debe a que con ella se designaba una política de segregación racial promovida por el Estado que tuvo lugar en Sudáfrica. Mediante esta categoría, se dividió a la población en categorías raciales y, en base a éstas, se crearon regímenes separados de garantía de derechos. En el caso de los pueblos indígenas peruanos podemos utilizar esta palabra para designar un fenómeno diferente, pero con resultados discriminatorios similares. Nos referimos al abandono institucional de grandes territorios del país donde viven pueblos indígenas. El resultado es la segregación de los pueblos indígenas que viven allí por falta de instituciones estatales.

Lo que han sufrido y sufren los pueblos que protestaron en Bretaña no es un caso aislado. A pesar de los sistemáticos derrames de petróleo en el Marañón, el Estado y el Ministerio de Salud (MINSA) no han hecho exámenes toxicológicos y epidemiológicos a los miembros de comunidades nativas kukamas afectadas por el derrame de 2500 barriles de petróleo en Cuninico en junio del año 2014; igualmente, a pesar que saber de la existencia de niveles de metales pesados en la sangre de la población cusqueña de Espinar por encima de los límites biológicos permisibles, tampoco se les ha brindado atención médica. Asimismo, una gran cantidad de comunidades nativas viene pidiendo que se titulen sus territorios, mientras el Estado prefiere guardar silencio. Y así podríamos hacer una lista interminable.

Si en Sudáfrica existió una segregación fundada en la prevalencia de un fenotipo basado en el color de la piel, en Perú, en el caso de los pueblos indígenas, existe una segregación fundada en la prevalencia de ciertos territorios sobre otros: la costa sobre la sierra y la selva, las grandes ciudades sobre el campo, lo urbano sobre lo rural. Además, sobre esa discriminación se agrega otra étnica y cultural del Estado a los pueblos indígenas (7).

Si la fuente de la discriminación en Sudáfrica fue el exceso de poder estatal a través de la organización institucional de la segregación, la fuente de discriminación en Perú es el déficit de ese mismo poder, lo que entraña una imposibilidad general para hacer efectivo “el derecho a tener derechos”. Tanto como fue en Sudáfrica, hoy en el Perú existe una segregación institucional que anula la posibilidad de reclamar derechos.

No se trata de casos aislados ni de una fatalidad histórica: la falta de presencia del Estado es un fenómeno sistemático y masivo, producto en buena parte de decisiones y políticas públicas, de priorizar unos sectores sobre otros y de abandonar otros en función de determinados intereses. No solo se trata de que el Estado abandone grandes porciones del territorio nacional, sino también del abandono de los millones de peruanos y peruanas que los habitan, en nuestro caso, los pueblos indígenas.

  • Un tercio del territorio peruano no tiene presencia estatal (8)

Diversos autores, como Sinesio López, han sostenido que a mayor ruralidad menor ciudadanía, porque hay menos Estado. Sin Estado no hay derechos, pues él es su garante. Para éste, en “un tercio del territorio peruano hay una especie de vacío estatal, lo que abre la posibilidad de emergencia de otras formas de dominación  (patriarcal, patrimonial, de bandas armadas, de grupos subversivos, etc.) ajenas a la dominación moderna, racional, legal y burocrática” (9).

Añade que

“[l]a ausencia del Estado se siente en una gran parte del territorio de la sierra y de la selva. En varias centenas de distritos no hay comisarías, las escuelas son unidocentes, no existe personal médico ni centros de salud, no tienen agua potable ni desagüe, no hay luz eléctrica, no existen caminos rurales, la ley y la justicia no llegan a todos por igual. La ausencia del Estado arrastra otras ausencias: no hay mercado ni desarrollo. Existe una relación directa entre ausencia de Estado y falta de desarrollo” (10).

Agrega que

“[e]n las zonas donde no está presente el Estado tampoco existe la ciudadanía. Existen electores, pero no ciudadanos. La ciudadanía civil (que tiene que ver con la libertad individual) es muy frágil y la ciudadanía social (que tiene que ver con el acceso al bienestar que produce el país) brilla por su ausencia. La mayoría de ellos demandan más Estado y más comunidad (son comunitaristas-estatistas) como formas de integración” (11).

  • El derecho a la protección estatal como ejercicio de ciudadanía 

Ante esta situación, Mauricio Rodríguez postula que las personas que viven en esos territorios, apartados y abandonados por el Estado, “tiene[n] el derecho a invocar la protección estatal, y más concretamente, tiene el derecho al amparo institucional, un derecho al Estado en definitiva. No a cualquier Estado, por supuesto sino a un estado Social que proteja su dignidad y sus derechos” (12).

Solo hay Estado para sacar recursos, para cuidar a las empresas petroleras, pero no hay Estado para cuidar a las personas. Lo poco que hay de Estado se porta como fuerza de ocupación para cuidar los intereses de las empresas petroleras. Y lo poco que hay de Estado es ineficiente y corrupto.

Solo hay Estado para sacar recursos, para cuidar a las empresas petroleras, pero no hay Estado para cuidar a las personas. Lo poco que hay de Estado se porta como fuerza de ocupación para cuidar los intereses de las empresas petroleras. Y lo poco que hay de Estado es ineficiente y corrupto.

 

En resumen, las poblaciones indígenas que viven en zonas de apartheid institucional están, de hecho, fuera del contrato social. Sus derechos son simplemente nominales, retóricos, no reales. No cuentan con una institucionalidad básica estatal que les permita hacer efectivos sus derechos y, en consecuencia, se encuentran en una situación de elevada vulnerabilidad en sus derechos (13). En las lúcidas palabras de Rodríguez, la calamidad de los sin-estado no es, entonces, una simple pérdida de derechos específicos; es más que eso, es la pérdida de la pertenencia a una comunidad que garantiza tales derechos (14).

Así, de vuelta al caso del acuerdo entre el Estado y los indígenas que protestaban en Bretaña, podremos ver que el Estado no ha cumplido con su función. La razón de ser del Estado es proteger y cuidar a las personas, no abandonarlas a su suerte, tal como hizo –y lo sigue haciendo– con estos pueblos por muchísimo tiempo. El Estado no les debe un favor, no les debe dar regalos ni concesiones políticas, simplemente les debe dar amparo institucional a sus derechos, reparar las violaciones a los derechos de los pueblos indígenas que su misma desidia e indiferencia causaron.

El derecho al amparo institucional está concebido como el instrumento jurídico destinado a incluir en el Estado constitucional a las poblaciones que habitan en zonas de apartheid institucional. Ese es su propósito, convertir a los habitantes que viven como parias en espacios desamparados, como los indígenas que protestaban en Bretaña, en ciudadanos de verdad, activos y participantes (15).

El “derecho a tener derechos”, evocado por Arendt, no es otra cosa que el derecho “que tienen todos los ciudadanos a vivir en una sociedad en donde existían instituciones capaces de hacer valer sus derechos” (16). Y eso no es otra cosa que el ejercicio de ciudadanía. Las organizaciones indígenas vienen exigiendo eso cuando piden el cierre de brechas para ser tratados como ciudadanos.

  • Palabras finales

En definitiva, lo que está en juego no es solo el respeto a determinados derechos afectados, sino algo más de fondo: el derecho a pertenecer a una comunidad política, esta “especie de supra derecho fundamental inherente a la dignidad humana” (17), derecho del cual carecen buena parte de los pueblos indígenas en nuestro país, que viven en zonas periféricas del Estado peruano, en donde, como hemos sostenido, las instituciones públicas son sumamente precarias e incluso inexistentes.  Tomado de  SERVINDI Servicios de Comunicacion Intercultural.


viernes, 17 de julio de 2020

TESTIMONIO DE HAROLDO SALAZAR LIDER INDIGENA AMAZONICO PERU QUE VENCIO EL CORONAVIRUS CON PLANTAS MEDICINALES


Compartimos el valioso testimonio de Haroldo Salazar Rossi, un indígena especialista en ecología y bosques tropicales quién recurrió a su experiencia basada en el conocimiento de las técnicas curativas y propiedades de las plantas medicinales de la selva tropical para afrontar un cuadro de COVID-19 que lo amenazó a él y a toda su familia.

Haroldo, fue uno de los técnicos del pionero programa Huertos Integrales Familiares Comunales (HIFCO) de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP) y que sentó las bases para una estrategia de soberanía alimentaria en base a la agroecología y agroforestería. 

Por Haroldo Salazar Rossi
 Quiero compartir las experiencias que he pasado con el coronavirus (COVID-19) y algunas recetas con las que pude vencerla. Fue muy duro estar con mi familia y asumir esta responsabilidad.
El virus se manifiesta de formas muy raras en cada persona; por ejemplo, no a todos les da dolores de cabeza, espalda, pecho y huesos. Los casos son diferentes.
Los síntomas aparecieron en mí desde el cinco de mayo. Un día antes empecé a sentir un malestar, desgano y desvanecimiento en todo el cuerpo, como si tuviese frío y esas cosas.
Además, en las noches tenía una fiebre interior que no era normal; venía de los pies a la cabeza y no me dejaba dormir. A partir de ahí tuve sudor, dolores de articulaciones y mucha fiebre, la cual no paró por más de nueve días.
Dentro de ese periodo siempre me traté con plantas naturales y con cositas que aprendí de la interculturalidad, porque sabía que no había cura o esta no llegaría a tiempo. Tampoco podía ir a los hospitales porque no tenían oxígeno ni tratamientos y en las farmacias no había stock de medicinas o una pastilla costaba veinte, cincuenta y hasta cien soles.
Cuando me enfermé estuve tratándome con la cascara de quina y la corteza de la uña de gato y preparados como estos. Los hacía hervir y tomé los jarabes por nueve días.
Luego de dicho periodo, no sé quién les avisó, pero llegaron personas para hacer pruebas rápidas del COVID-19, donde di positivo y, por lo tanto, toda mi familia también estaba contagiada.
Entonces, me dieron pastillas de paracetamol para la fiebre y otras de hiroxcloroquina que se utiliza para la malaria; cada ocho horas tenía que tomar la mitad de esas pastillas.
Estuve tomándolas tal y como me indicaron por dos días y medio, pero fue ahí cuando me sentí más grave; parecía que le hubiera dado la contra a lo que estaba haciendo antes. También, comencé a tener dolores de cabeza, espalda, pecho y seguía la fiebre con todo. Realmente, me desesperé.
Los que vienen a darte las medicinas te las entregan y nunca más vuelven, solamente apuntaron que tú eres tal persona y punto; después, nunca más tuve el seguimiento de ellos. Por esto, volví a tomar las plantas medicinales que conozco. Esta vez sí las acompañé con pastillas, y es parte del proceso en que te vas mejorando.
Fue ahí cuando mis suegros y mi esposa empezaron a tener los síntomas y todos teníamos que ayudarnos de una u otra manera. Para esto tomábamos agua de matico con agua de kión, el sacha ajo, la mucura, el kion, el ajo, cebolla, con limón y un poquito de miel.
Con todo esto empezamos a tratarnos las más o menos siete personas de la familia en casa y mi nieto, que no se enferma hasta ahora.
Así pude ver cómo los preparados a unos les caía bien y a otros no. Me di cuenta que iban de acuerdo con la edad. Asimismo, observé que las plantas secas o las que se remojan con el aguardiente pueden afectar el estómago y al hígado si las tomas en exceso con el aguardiente. 
Pero, cuando se hierven puras y se toman con otras plantas no presentan ningún problema; al contrario, ayudan al estómago y a todo el intestino. Si bien toda planta puede tener sus contraindicaciones, no he visto que se presenten problemas cuando se toman puras.
Ahora ¿cómo podemos protegernos de las contraindicaciones? Con las mismas plantas. Por ejemplo, si te hace daño la uña de gato o la mucura, toma el matico y la hierbaluisa. Las plantas medicinales no provocan muchos problemas.
Actualmente, existen muchas de estas recetas surgidas a partir de la observación y la experiencia, pero no paran el COVID-19. Aún no hay alguien que te pueda decir definitivamente cómo hacer las cosas.
Foto: Plantas y hojas de Mucura (N.C: Petiveria)

En busca de una sanación más allá de los hospitales

Para la mayoría de la gente la situación es muy desesperante, y como no existe una cura especial, tenemos que ir al hospital, a la farmacia o a una clínica donde se aprovechan de la situación y te sacan un ojo de la cara.
Si te enganchas con un tratamiento, en las clínicas no baja de cincuenta mil u ochenta mil soles y en otros lugares cobran hasta ciento cincuenta mil. La gente humilde no tenemos ni siquiera para empezar a comprar esas medicinas tan caras.
Particularmente, yo no quería saber nada de los hospitales. Nosotros preferimos tratamos en casa, porque si te llevan al hospital te olvidan. En cambio, en casa tienes la ventaja de poder tratar a las personas, de darles agua, de hacer las vaporizaciones y de atenderlos, antes que caigan en la desesperación.

Actitud positiva

¿Qué debemos recomendar cuando estamos enfermos? No desesperarse, creer en uno mismo, si tienes alguna religión, creer en Dios; él puede hacer mucho con las medicinas naturales y tener en cuenta que hay que aislarse un poco, cuidar a la familia y quienes nos rodean no tengan miedo.
No hay que caer en el miedo ni la desesperación, porque se puede salir adelante. Vemos que no es algo nuevo, se manifiesta como una bronquitis o una tos muy fuerte. Además, todo el mundo ha sentido malestar bronquial muy intenso, y fue así como lo tratamos.
Hay mucha gente que se curó de diferentes maneras y con recetas caseras. Bueno, nosotros, en las comunidades, no tenemos el eucalipto de la sierra que tiene muchas propiedades. Algunos, tienen el eucalipto tropical pero no tiene los mismos efectos.
En reemplazo, los amazónicos tenemos las hojas de uña de gato, el ayahuasca, el ojé y el toé, que tienen aceites esenciales y que se pueden acompañar con las hojas de palillo, cúrcuma o bijao.
¿Por qué digo que tienen aceite? Si tú haces un juane con el bijao veras que no necesitas aceite adicional, ahí lo verás. Por esto, si tú combinas todas esas hojas que tienen aceite combinándolas con todas esas hojas tendrán para sahumarse o hacerse el baño del vapor.
Nosotros, los pueblos indígenas, o los que vivimos en la selva tenemos muchas otras hojas aceitosas y esto es algo muy interesante que debemos aprovechar.
Foto: Toé (N.C: Brugmansia suaveolens)

Dieta

En esta pandemia no se debe tomar refrescos con agua cruda. Es recomendable hacer hervir el agua y tomarla con miel y limón. El masato debe ser hervido y el pajo o recipiente donde se bebe debe ser individual, no compartido.
Para prevenir el COVID-19 tome agua tibia en ayunas, también, desparasitarse con el ojé, el ayahuasca o la guayusa para tener el estómago limpio.
Con el tratamiento es importante hacer dieta, porque cuando comes demasiado el estómago está lleno y si te echas fastidia al pulmón, al pecho y hace que te aflijas bastante.
En los nueve días que estuve mal comí pocos alimentos, porque yo le di más importancia a las plantas para que hagan efecto. 
Pero sí es importante comer poco, hay que beber mucha agua hervida y tomarla tibia, y todos los preparados que uno se haga con plantas y hojas ayudan bastante.

Vaporización

No se puede decir que el tratamiento casero mata al virus, pero, por lo menos lo controla y uno se siente aliviado de estos síntomas. Cuando no puedes respirar, el vapor del agua con plantas como el matico el sacha ajo o el mucura entra hasta tus pulmones y hace que vuelvas a respirar, es como un balón de oxígeno, llega con la misma fuerza.
Foto: Matico (N.C: uddleja globosa)
Foto: Planta de Sacha Ajo (N.C: Mansoa alliacea)
Por eso es importante tener la vaporización en las mañanas y en las tardes. Uno se va aliviando de sus síntomas de dolor de espalda o de las dificultades para respirar.
La vaporación es muy importante cuando una persona se está atrofiando, perdiendo la respiración y cuando siente que le falta el oxígeno.
  • Vaporación del cuello, cabeza y nariz:
En una olla chica se hierve 10 hojas de sacha ajos y 20 hojas de mucura. En una toalla coloca la corteza de jiro sacha, 8 hojas de matico y 10 de uña de gato y dos limones partidos en cuatro para cubrir de la cabeza al cuello.
La olla debe estar entre el pecho y la nariz por espacio de 5 minutos. Esto se realiza dos veces al día hasta que pueda respirar sin problemas.
  • Vaporación para todo el cuerpo:
En una olla grande hervir 20 hojas de sacha ajos y 40 de múcura.
También, hacer hervir la corteza de jiro sacha, 20 hojas de matico, 30 de uña de gato, 3 de bijao y 4 de guisador y 3 limones partidos en cuatro.
Mientras tanto, se calienta en la candela tres piedras al rojo vivo. Cuando todo esté listo se cubre el cuerpo con una manta y se va agregando las piedras una por una para generar vapor.
El cuerpo debe girar para que el vapor llegue a todo el cuerpo hasta que se enfríe. Se debe secar el cuerpo y evitar que le dé el aire frío. Esto se puede repetir dos veces al día, de manera intercalada hasta la recuperación.

Seis jarabes caseros

1. Se usan 5 hojas de matico o cordoncillo, 10 de uña de gato, 3 de mucura, 1 limón, un pedazo de kión machacado y un manojo de hierba luisa. Esto se hace hervir por 15 minutos en un litro de agua y se le puede agregar una cucharada de miel. Se toma en las mañanas y tardes.
2. Se necesita un manojo de corteza de uña de gato, una porción de chuchuhuasi, 2 cáscaras de plátano bellaco, un pedazo de kión machacado y un manojo de hierba luisa. Luego, se lo hace hervir en un litro y medio de agua por 20 minutos. También se le puede agregar miel y se toma en las mañanas y tardes.
3. Se hace hervir en agua una porción de rayado de la corteza de remo caspi. Luego, se deja enfriar y se toma en ayunas.
4. Para la fiebre o esos síntomas tome una sola vez la ayahuasca. Se debe preparar sin ningún otro ingrediente. En algunas comunidades toman 10 cucharas por cada ocasión.
5. Se licúan 6 ajos, media cebolla y un pedazo de kión con el jugo de dos naranjas, y se toma con dos cucharadas de miel. Cabe mencionar que la miel no es obligatoria.
6. Para este jarabe se requiere una piña y media papaya. Esto se licúa y se toma en la mañana y en la tarde, antes de cenar. Si no tiene una licuadora lo pica y se come como una ensalada de fruta, también, la miel es una opción, pero nunca se debe agregar azúcar.
Foto: Planta y fruto de Kión (N.C: Zingiber officinale)
Foto: Corteza de Remo Caspi (N.C: Aspidosperma excelsum Benth)

Cuidado personal

Los vecinos que saben que estas mal te tienen miedo y te ven de lejos, no lo ven como la familia. La gente tiene miedo, empezando por los mismos médicos y enfermeras que solamente con su mirada y su tratamiento nos hacen enfermar más.
Yo me enfermé en casa, donde debimos tener cada uno su taza, su cuchara y si no tenía detergente, entonces había que hervir ceniza para lavar los platos y si había niños teníamos que cubrirnos al toser.
Hay que decirles a las personas que tengan mucho cuidado y que no vengan a visitarnos. En mi caso no he tosido ni estornudado, pero, hay personas que sí lo hacen y con esto hay que tener mucho cuidado.
Al toser y estornudar debemos cubrirnos la boca y la nariz para no expandir el virus. He visto en mí mismo, tapándome la boca, uno respira todo el microbio que tú botas de adentro y tú mismo lo vas aspirando; en vez de mejorarte vas a enfermarte.
En mi experiencia hay que mantener el contacto con la familia para darle fuerza. Casi toda la familia salimos adelante ayudándonos los unos a los otros sin miedo, porque ya nos habíamos contagiado todos, unos que eran pasivos y otros que ya tenían.
Esas cosas son muy importantes, pero algo que debemos entender, nosotros en las comunidades, es que hay que apartarse para prevenir.
Hay que taparse o cubrirse la boca y la nariz cuando salgas a la calle y converses con otras personas; pero, guardando siempre la distancia y no una distancia exagerada de cinco metros, porque esto también afecta. Hay que conservar la distancia por más de un metro y medio por precaución, siempre dándose ánimo, sin tener temor y perder el miedo.

Limpieza personal y de la casa

Hay que lavarse las manos permanentemente. Cuando uno salga fuera de casa por algún motivo y retornes dejar los zapatos afuera, aleja la ropa de la familia y hay que lavarlos de inmediato, por precaución.
Si no hay jabón uno puede hervir hojas de papaya o frutos de papaya verde con dos tazas de ceniza y dos litros de agua. Para enjuagarse, utilizar agua limpia.
Para desinfectarse podemos usar barbasco, cube y catahua. A cada uno de estos remedios o insecticidas se agrega una o dos tazas de ceniza y se riega por la casa.
Para desinfectar la casa se puede hacer hervir la ceniza con agua y se riega por toda la casa. Esto es muy bueno, también, para lavarse las manos.
Para desinfectarse las manos y pies hay que hervir las hojas de papaya, con sacha ajo, echar una taza de ceniza en el agua caliente y después enjuagarse con agua tibia.
Así hay muchas cosas, para hervir hojas de ojé, catahua y muchas plantas aromáticas para poder lavarse o echar en toda la casa.
De una u otra manera el contagio va a llegar, por ejemplo, con cosas del mercado o empaques de diversos productos. Hay que tener presente que este virus vive en el plástico y en el acero inoxidable por tres días y en el cartón por 24 horas.
Algo que debemos tomar en cuenta, aparte de lavarse las manos, es no ponerse al viento, tomar ni bañarse con agua fría y –por un buen tiempo– lavarse la cabeza solo con agua tibia.
Yo he visto, en las comunidades, que tomar agua en la mañana o la guayunza, por ejemplo, es algo muy importante e interesante cómo se van desinfectando. El limón con un poco de sal es bueno para hacer gárgaras y botar la flema cuando estas con la pandemia.
La gente que toma ayahuasca, háganlo, tomen para que su estómago se limpie y si hay sitios donde pueden tomar ojé o desparasitarse, hazlo antes de que les caiga este virus.
Foto: Hojas de Ayahuasca (N.C: Banisteriopsis caapi)
Foto: Corteza de Quina (N.C: Cinchona officinalis)

Despedida

Estimados amigos, quise compartir todas estas experiencias para que las tengamos en cuenta y decirles que no tengamos miedo, enfrentémonos y no esperemos las pastillitas, o a los médicos ni a las enfermeras que quizás nunca lleguen. Vemos que ellos también se contagian y mueren, y no hay quien nos cure, incluso a ellos a pesar de ser médicos o enfermeras.
Siempre se está a la espera de las medicinas occidentales, comerciales que dependen de las farmacias, que ayudan un poco, pero debemos de ser concientes que no existen cura para esta pandemia. Sin embargo, juntos podemos salir adelante y de una u otra manera proteger a nuestras familias y comunidades, aprovechando que tenemos en nuestros territorios muchas plantas y sabiduría.
Eso me ayudó a restablecerme a mí y a mi familia. Tambien a ustedes, hermanos, amigos, paisanos y pueblos indígenas de la Amazonia del Perú y de la cuenca amazónica, los conocimientos de nuestros pueblos con las curaciones tradicionales y en base a las plantas medicinales tienen que valorarlas.
Actualmente, me encuentro en proceso de mejoramiento y sigo ayudando a quienes puedo con mis recomendaciones y compartiendo mis conocimientos. Muchas gracias por su atención, quise compartir esta experiencia de cómo salí delante y después de cincuenta días ya me encuentro bien.
Tomado de  Servindi y Voces en Accion.

Foto: Planta y hojas de Albahaca (N.C: Ocimum basilicum)
Foto:  Ayahuasca (N.C: Banisteriopsis caapi)
Foto: Planta y hojas de Cúrcuma (N.C: Curcuma longa)
Foto: Corteza de Chamayro (N.C: Mussatia hyacinthina)
Foto: Corteza de Chuchuhuasi (N.C: Maytenus laevis)
Foto: Chuchuhuasi  listo para preparar (N.C: Maytenus laevis)
Foto: Hojas de Coca (N.C: Erythroxylum coca)
Foto: Corteza de Maniri (N.C: Arachis hypogaea)
Foto: Hojas de Eucalipto (N.C: Eucalyptus)
Foto: Hojas de Guanábana (N.C: Annona muricata)
Foto: Pantas y hojas de Ishanga (N.C: Laportea aestuans)
Foto: Kalanchoe (N.C:  Kalanchoe daigremontiana)
Foto: Hojas de Matico de selva baja (N.C: Buddleja globosa)
Foto: Corteza de Nim (N.C: Azadirachta indica)
Foto: Corteza y cáscara de Nim (N.C: Azadirachta indica)
Foto: Planta y hojas de Ortiga (N.C: Urtica)
Foto: Planta y hojas de Pimienta (N.C: Piper nigrum)
Foto: Planta y hojas de La Vida (N.C: Synadenium grantii Hook)
Foto: Planta y hojas de Toé (N.C: Brugmansia suaveolens)
Foto: Hojas de Sacha Ajo (N.C: Mansoa alliacea)
Foto: Corteza de Uña de Gato (N.C: Uncaria tomentosa)
Foto: Corteza de Chuchuhuashi (N.C: Maytenus laevis)




Sr.PRESIDENTE , EXIGIMOS DIALOGO CON LOS PUEBLOS INDIGENAS (PERU)

 

 Guillermo Ñaco, comunicador y líder indígena del pueblo Asháninka, pidió al Gobierno Peruano dialogar con las organizaciones indígenas de la Amazonía para evitar que la pandemia del Covid-19 provoque el exterminio de los pueblos amazónicos.
“El responsable directo va a ser el presidente Martín Vizcarra y sus ministros porque no han tomado medidas apropiadas. Queremos el diálogo. (…) el presupuesto aprobado debe incrementarse, ejecutarse sin corrupción y con la participación de los PP. II. en todos los niveles”, advirtió.

Asimismo, desde la provincia de Atalaya, en el departamento de Ucayali, el líder asháninka  denunció el incremento de contagios y muertes en la población indígena de la región debido al Covid-19.
Guillermo Ñaco también presentó algunas plantas medicinales que están empleando los pueblos indígenas para tratar de prevenir el Covid-19 ya que no tienen acceso a medicamentos.
De acuerdo con el reporte de la Dirección Regional de Salud (Diresa) de Ucayali, el departamento amazónico  reporta 1,402 casos positivos en pueblos indígenas amazónicos, así como 16 casos en pueblos andinos.
Al 14 de julio, entre las etnias que reportan mayores casos se encuentran los pueblos Shipibo Konibo (814), Cacataibo (267), Asháninka (111),  Yine (109), Awajún (50), Asheninka (22), Amahuaca (7), Isconahua (5) y Yanesha y Achuar un caso cada uno.
Señor presidente de la República, Ud. tiene que dialogar con los pueblos indígenas y esperamos que sea así”,  finalizó su pedido ......  Tomado de  SERVINDI

domingo, 14 de junio de 2020

LIDERES INDIGENEAS AMAZONICOS AFRONTANDO LA PANDEMIA

 El COVID-19 sigue expandiéndose en el Perú y alcanza con su manto fúnebre a líderes, artistas y amigos indígenas. Lamentamos informar que Mauricio Rubio Rodríguez, padre del reconocido pintor Brus Ruibio, y uno de los dirigentes más importante del pueblo Murui, falleció el 9 de junio por problemas cardiacos.
Mauricio Rubio, necesitaba ser atendido por su cardiólogo con urgencia, pero quedó varado en el pueblo en Pucaurquillo sin poder trasladarse hacia la capital por el colapso del sistema de salud.
Se le recuerda a Mauricio Rubio por su incansable labor a favor de los pueblos originarios y el fortalecimiento de las organizaciones y bases contra los traficantes de madera y otras actividades ilegales.
La Dirección Desconcentrada de Cultura de Loreto del Ministerio de Cutura hizo llegar sus condolencias a los familiares y amigos de don Mauricio Rubio Rodríguez, a quién reconoce por su aporte a revitalizar la lengua Murui en Loreto.
Por otro lado, el apu Jamner Manihuari Curitima, presidente del Consejo Directivo de la Coordinadora Regional de los Pueblos Indígenas (CORPI), se encuentra aislado por presentar síntomas de COVID-19.
Manihuari viene recibiendo numerosas muestras de apoyo y solidaridad que le brinda ánimos para su pronta recuperación y seguir luchando por el bien de los pueblos indígenas.
Del mismo modo, desde el 6 de junio, se encuentra en estado crítico de salud Daysy Zapata Fasabi, exvicepresidenta nacional de Aidesep y lideresa del pueblo Yine, en la región de Atalaya.
Daysi estuvo de manera activa apoyando hace semanas a muchas personas que solicitaban el cobro de los fondos de AFP y que no podían hacerlo en Atalaya. Hoy tiene serias complicaciones con la diabetes informó su hija.
Quienes deseen apoyarla pueden hacerlo en la cuenta del Banco de la Nación número 04-513-008509. Para cualquier contacto llamar al 920-439181.
Pero no todas son malas noticias. Dentro de los líderes indígenas que se vienen recuperando se encuentra Ronald Suárez Maynas, presidente del Consejo Shipibo Konibo Xetebo (Coshikox).
«Queridos amigos y familiares, acabo de restablecerme de la recaída del COVID 19 por la fuerza que me han transmitido, con sus buenos deseos de mejoría y oraciones. Han sido días muy difíciles pero con sus llamadas, preocupaciones y presencia espiritual, he logrado sobreponerme» escribió Ronald.
«Estoy eternamente agradecido a todos ustedes por su principio de solidaridad y procuraré guardar descanso, pero mi compromiso con mi pueblo y mis responsabilidades se mantienen inquebrantables y firmes como su amistad» escribió Ronald, quién perdió a su madre hace pocas semanas.
De igual modo, Haroldo Salazar Rossi, expresidente nacional de Aidesep, ha dado dura batalla con sus procedimientos de medicina tradicional para enfrentar al coronavirus que afectó a toda su familia.«La batalla ha sido muy dura, difícil, deja secuelas, pero nos venimos recuperANDO.
Tomado de SERVINDI

viernes, 22 de mayo de 2020

ESCUELITA CHAUPIN ANCASH PERU RECUPERANDO SABERES TRADICIONALES

La Escuela Intercultural Chaupin, es una pequeña escuela autogestionada sin fines de lucro que da educación gratuita a una treintena de niñas y niños en la sierra de Ancash. Fundada en el año 2004, la escuelita fue construida conjuntamente por las madres y padres de familia del Centro Poblado Baños La Merced (Carhuaz) y por la asociación de profesores interculturales HISATIMA (Hijos Sanadores de la Tierra Madre), que apostaron por una educación intercultural basada en la sabiduría andina ancestral que está presente en la comunidad.
“Se aprende de los Abuelitos, de nuestros padres, de los Apus, del río, el viento, de la chacra, de los animalitos, todo nuestro entorno nos enseña”.
El sueño de la escuelita autogestionada y su continuidad, sin embargo, peligra cada año debido a la falta de financiamiento. A ello, se suma la problemática de la comunidad que registra altas tasas de desnutrición y analfabetismo, particularmente en mujeres. Las amigas y amigos de este proyecto venimos buscando formas de contribuir a su sostenibilidad a través de la difusión del proyecto y de pequeñas donaciones, pero hasta la fecha no ha sido suficiente.

 “Nosotros le tenemos mucho respeto a las plantas maestras y la wachuma ha guiado el camino” … “Estoy contenta por ser los pioneros en sembrar caléndula en la zona”
Miriam Vitorio: “Nosotros le tenemos mucho respeto a las plantas maestras y la wachuma ha guiado el camino”

Es así que desde RUNAQ, nace la idea de trabajar con las madres de la escuela en la siembra de plantas medicinales y aromáticas para su comercialización. Juntos, hemos iniciado un proyecto que contempla generar ingresos a las madres y al mismo tiempo destinar un porcentaje de las ganancias a la escuela, que asumirá el secado de las plantas. En el proyecto participan 15 madres quechua hablantes que decidieron apostar por la idea y destinaron pequeñas parcelas y su trabajo a la siembra de caléndula como primer producto de este proceso. Gracias y con nuestros amigos de MishaRastrera compramos las primeras semillas y arrancamos.
“Estoy muy contenta de ser las pioneras en sembrar caléndula. Este año, las lluvias tardaron más de lo debido pero nuestras semillas supieron sobrevivir a la sequía y hoy han dado flor, las mamás están contentas y tienen esperanzas que poco a poco iremos sembrando más plantas,” explica Miriam Vitorio, profesora de la escuela y nuestro enlace permanente con las madres del proyecto.


Flores de Caléndula recién cosechadas en Luna llena, en jabas bajo sombra para su secado
El trabajo con la Escuela, las madres y las chacras.  En la cosmovisión andina, la chacra no solo es un espacio de tierra para la siembra, sino la chacra es el lugar en donde se cría la diversidad de plantas.

Si te interesa involucrarte con la escuela de otras formas, puedes visitar su página en Facebook o escribirnos a info@runaq.com.pe para ponerte en contacto con la profesora Miriam Vitorio.
Podrás encontrar la caléndula de la Escuela Chaupin en infusiones de RUNAQ y en las cremas y ungüentos preparados por Misha Rastrera.



Ojo con la caléndula
  • Potente desinflamante durante la menstruación (consumido como infusión en pequeñas dosis)
  • Regeneradora de la piel, por tanto es excelente para escaldaduras, insolaciones, psoriasis y eczemas.
  • Desinflamante en lesiones de la piel.
  • Excelente regenerador de  piel recién tatuada