jueves, 15 de noviembre de 2012

LA SABIDURIA ANCESTRAL LLATUNKA (1)



El sueño es el inicio de la realidad

 INTRODUCCIÓN
Según la sabiduría de la Cosmovisión Andina (de los pueblos del altiplano Peruano-Boliviano) transmitida a través de miles de  años, todo fenómeno en el mundo material se da con algún propósito, todo suceso trae consigo un mensaje por descubrir. Esta manera de ver las cosas por  nuestros Abuelos de Los Andes nos permite comprender que las casualidades no  existen.    Según ellos, los sucesos de este mundo visible se originan en otro mundo: el invisible.
 Así, la ubicación de los templos, la forma de sembrar y cosechar, la expresión   musical, los colores y formas de los tejidos, el idioma, etc., son expresión de la manera de ver y de vivir de nuestros abuelos, que se basa en el  conocimiento de la estrecha relación del mundo visible con el invisible.

Otro ejemplo de esta relación, es el sistema de numeración quinaria. Este sistema, basado en cinco números y que se utilizaba antiguamente, nos permite apreciar la conexión mágica de lo tangible con lo intangible. En este contexto el número nueve o LLATUNKA , además de ser un número, nos permite comprender lo abstracto contenido en lo concreto; nos da la posibilidad de entender que todo cuanto percibimos con nuestros sentidos, es un reflejo o un espejo de lo que pasa en nuestro interior. Esta comprensión de la vida es básica en el mundo de Los Andes.

  LA TABLA DE MULTIPLICAR DEL NUEVE O LLATUNKA.
  Esta tabla nos permite ver lo que denominamos “efecto espejo“,  donde encontramos que cada resultado tiene su inverso; de esta manera, el 09 se convierte en 90, el 18 en 81, el 27 en 72, el 36 en 63 y el 45 en 54. Cada  número tiene su espejo, su forma de reflejarse. Así, observamos que en lo lógico hay algo mágico: sólo existen 5 números reales; los demás son el  reflejo de ellos.

El número 9 nos puede ayudar a comprender la vida. A través de él definimos el mundo invisible y el mundo visible .El  mundo visible o material en el que vivimos es, para mucha gente, lo único real, lo único que existe.  Para nosotros, en cambio, el mundo visible o material es un efecto del mundo invisible. Lo tangible, tiene
su origen en el  mundo no material.
Observemos la tabla de multiplicar del número nueve, veremos entonces que se pueden obtener los resultados de la misma ordenando los números de forma ascendente del 0 al 9 y luego descendente, del 9 al 0 Esto no ocurre en otras tablas de multiplicar.
Si además sumamos los dígitos de los resultados (resaltados en negrillas), encontramos una constante: todos ellos suman nueve.

En el mundo andino el “Llatunka” no es sólo un número, es más bien una ceremonia que implica la comprensión de lo tangible y lo intangible. A partir de esta sabiduría, se realizan también muchos otros ritos, que sirven para conectarse con la causa invisible de los acontecimientos visibles.   Para recorrer el camino de la vida hay que comprender que ésta tiene dos dimensiones, la visible y la invisible. La primera, donde se expresa el  efecto; y la segunda, donde se genera la causa.


TRASCENDENCIA DE LAS CEREMONIAS
El mundo Occidental ha centrado su atención en lo racional, no concibe concientemente
el nexo de lo humano con lo mágico, como ocurre en Los Andes y  otras culturas ancestrales.   Como ejemplo de este nexo tenemos la realización de ceremonias, que se realizan en diferentes ocasiones y con diferentes motivos. Una de ellas es pedir permiso a los Achachilas.     En todos los espacios físicos vive un espíritu ancestral, o Achachila.
Por eso, al pedir permiso cada vez que ingresamos a un lugar, invocamos su protección y su guía, e interactuamos con armonía en ese su entorno.
Otra ceremonia importante es la Consulta a la Inalmama (espíritu de la coca), en la cual a través de la hoja de coca pedimos asistencia para entender un determinado momento y sus causas.   
 Estas ceremonias son de gran importancia, pues nos muestran la unión entre lo   visible y lo invisible. En el mundo Andino se dice que si no se tiene claro en la mente lo que se quiere, difícilmente se va a poder expresar en la materia.  El origen de todo se diseña en lo intangible, luego la materia simplemente  ocupa ese espacio diseñado por la energía.

EL LLATUNKA EN LA PACHAMAMA
Al tomar una fotografía a un lago o río, con un paisaje o montaña al fondo, a cierta hora, donde las aguas estén totalmente tranquilas, la imagen de fondo se refleja perfectamente en el agua como si ésta fuese un espejo.    Muchas fotografías fueron tomadas de esta manera, y sorprende observar estas fotografías rotadas 90°. Por ejemplo, la fotografía tomada en la Laguna Chillata en el nevado Illampu refleja la figura de un ser impactante que sólo puede ser visto al unirse las dos partes del conjunto; un Achachila..

REFLEXIONES
El ser humano en su caminar, generalmente observa y piensa en los efectos,sin analizar las causas; no se le ocurre buscar en su interior el verdadero origen de todo lo que le sucede. Es lo interno (lo invisible) lo que realmente   determina lo  externo (lo visible). Ambas facetas, interna y externa, se  complementan.    Partiendo de la idea de lo visible e invisible, podemos llegar a percibir el  Universo integralmente, tanto en su materialidad como en su inmaterialidad. Cuando no tenemos esa visión integral y se nos presenta una situación difícil, algún problema, culpamos generalmente a todo y a todos, excepto a nosotros mismos; no comprendemos que la causa generadora de ese problema reside en nuestro interior, pues somos nosotros quienes creamos la realidad que vivimos, segundo a segundo.   Si observamos el mundo desde esta óptica integral, tendremos una relación distinta con la vida; al entender la causa podremos comprender el efecto, al entender el mundo invisible - donde está la causa - podremos comprender el mundo visible, es decir: la materia, la vida, la realidad.

  El mensaje de LLATUNKA se expresa en la capacidad de buscar el origen de todo
  lo acontecido en uno mismo. En este sentido la exigencia ya no es para con los
  demás, sino para consigo mismo. Al preguntarnos qué hicimos, qué pensamos, qué
  sentimos, para haber generado tal efecto o tal reacción, empezamos a comprender la
  causa profunda.

 Escapar, evadirse, no es una buena opción, pues los mismos problemas se repetirán con diferentes personas, en diferentes lugares y ocasiones. Si   queremos que cambien las condiciones del entorno, es preciso que cambiemos  nosotros desde el interior.

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